Con motivo del Día Internacional de la Juventud, el pasado 10 de agosto, más de 120 mil jóvenes mexicanos participaron en la Carrera y Rodada por la Paz y Contra las Adicciones, un evento nacional encabezado por el Instituto Mexicano de la Juventud (Imjuve), en coordinación con la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade).
Este evento deportivo forma parte de la Estrategia por la Paz y Contra las Adicciones promovida por el gobierno de México, que encabeza la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
La convocatoria reunió a jóvenes mexicanos de todas las edades en las 32 entidades federativas del país, donde se llevaron a cabo 109 actividades simultáneas que sumaron más de 780 kilómetros recorridos.
El evento tuvo como protagonistas a los mexicanos, quienes respondieron al llamado con entusiasmo, tenis, bicicletas, patines e incluso acompañados de sus mascotas.

Gobierno ofrece alternativas saludables a jóvenes mexicanos
Además de la Conade, la iniciativa contó con la colaboración de diversas instituciones y niveles de gobierno como la Secretaría de Bienestar, la Secretaría de Educación Pública, los Centros de Integración Juvenil, el IMSS Bienestar, así como gobiernos estatales y municipales, quienes se sumaron al esfuerzo por ofrecer alternativas saludables y comunitarias para las juventudes.
La Carrera y Rodada por la Paz y Contra las Adicciones no solo fue una actividad física, sino una jornada integral en la que el deporte, la cultura y la convivencia se convirtieron en herramientas clave para promover estilos de vida saludables.
En muchos de los eventos organizados en plazas, parques y avenidas, se desarrollaron actividades complementarias como conciertos, talleres, activaciones físicas, zonas informativas y hasta espacios pensados especialmente para la participación de animales de compañía.
La bicicleta fue uno de los medios de transporte más utilizados, aunque la diversidad fue una constante: también participaron personas en patines, corriendo, trotando o caminando en familia. Este enfoque inclusivo permitió que niños, adolescentes, adultos y adultos mayores compartieran el espacio en un ambiente de respeto, seguridad y colaboración.

Jóvenes quieren reapropiarse del espacio público
Los jóvenes mexicanos fueron el motor principal del evento. Su participación activa evidenció una necesidad y deseo genuino por apropiarse del espacio público, interactuar entre sí y participar en acciones colectivas que promuevan la salud mental, el bienestar físico y la prevención de las adicciones. La Carrera y Rodada por la Paz y Contra las Adicciones demostró que el deporte, cuando se impulsa desde la comunidad, puede ser una herramienta poderosa para construir entornos libres de violencia.
Las autoridades organizadoras subrayaron que esta estrategia forma parte de un plan más amplio que busca involucrar a las juventudes en actividades que les permitan fortalecer sus redes sociales, desarrollar hábitos saludables y encontrar apoyo en sus comunidades.
En ese sentido, la participación masiva de los jóvenes mexicanos en esta jornada fue interpretada como una señal alentadora del potencial que tienen para ser agentes de cambio.
Las distintas actividades artísticas y culturales también jugaron un papel importante. A través de la música, el arte urbano, las expresiones tradicionales y los espacios de reflexión, se generan ambientes propicios para compartir experiencias, promover el respeto a la diversidad y visibilizar alternativas a los contextos de riesgo.
De esta forma, la Carrera y Rodada por la Paz y Contra las Adicciones se consolida así como un ejemplo de cómo el trabajo conjunto entre instituciones y ciudadanía puede generar impactos significativos. En el centro de esta transformación están, sin duda, los jóvenes mexicanos, quienes siguen demostrando que tienen la voluntad y la capacidad de construir un México más justo, saludable y en paz.